"Hombre versión MUJER"

No soy lesbiana ni nada de eso...sólo que mi mentalidad no es la típica de "mina".

Nombre: valita

viernes, junio 30, 2006

VACANTE



Había buscado pega todo el día, cansada tomo la micro, se sentó y a su lado un joven 10 años aproximadamente más que ella. Ella lo miró profunda y sin insistencia.
Se bajó donde debía, él la siguió. Supervisor de ventas le dijo; y en seguida le mostró un fardo de billetes que debía pagarle a sus promotoras.
Esa tarde, sólo el cerro Santa Lucía fue testigo.

miércoles, junio 28, 2006

¡No me sueltes la mano! “Caminamos casi jugando a no chocar con la gente”


Stop! Un zumbido.
Con dos de vida me dijo: ”tranquila mamita yo te cuido y apretó su manita”… Silencio absoluto; sin gente, ni micros, ni tacos, ni estrés, ni comercio, ni nada! Qué paso?!
Aplanamos Ahumada jugando a las escondidas, ella reía y era tan feliz que nada importaba, solo las dos. Libres .Su risa nerviosa me provocaba reírme. Reírme?
Detrás de La Moneda admiramos una pileta grande y hermosa cuya agua danzaba al viento. Ella corrió y jugo en el pasto como si nunca lo hubiese hecho,
Stop! Otro zumbido! mi mano tomada a la suya.
Ella. Nunca lo había hecho.

martes, junio 27, 2006

LA ÚLTIMA VEZ


Andrés ese día despertó en el banco de una plaza, sentía mucho frío, era invierno y al maldito clima se le ocurrió llover. ¡No faltaba más! Pensó.
Sabía que pronto llegaría la hora, estaba ansioso y mientras tanto seguía la lluvia golpeando su rostro, ya no lo soportaba.
El frío era cada vez más intenso y no halló nada mejor que pararse debajo de un kiosco de diarios. Sí, sentía pena por sí mismo, sabía que no tenía hogar ¿ya no era el mismo! Ahora ya no tenía al viejo que soltara la plata ni a la vieja que le planchara los pantalones. Sacó un cigarro de su bolsillo y miles de pesadillas vinieron a su mente, recuerdos horrorosos, proveniente de una niñez terrible, por cada exhalación que daba un recuerdo se esfumaba.
Así poco a poco la inquietud lo abrazaba, sentía un desahogo cada vez que miraba el reloj: “El Pancho no me puede fallar” Pensó.
Él fue su mejor amigo desde niños, fueron juntos al colegio, siempre resaltaban por su simpatía y ya en la enseñanza media; por sus atractivos.¡Grandes amigos!, ¡Ambos paletas!, ¡Eran los dos yuntas! Hasta que Andrés eligió su propio destino, no supo ni cómo ni cuándo ingreso a este nuevo universo, a este mundo decadente.
Pronto sus relaciones cambiaron, en su familia más de una vez hizo llorar a “su vieja”. Y en el colegio más de una preocupación también causó. ¡ya no era el mismo! Estaba apático, nadie lo entendía, tan solo quería divertirse, ser otro, ser él.
“El movimiento como él lo llamaba le daba la razón, todo lo que hacía y decía era aceptado por su nuevo grupo. Sus ex amigos le decían “Andrés el rebentao”, ya no era taquilla, ahora era drogo! Sí las pepas habían encontrado vivienda en sus bolsillos y los pitos formaban parte de su vida.
Ya eran las 3 de la tarde y él aún no lograba recordar la discusión de la noche anterior. Tan sólo una vaga imagen se encerraba en las paredes de su mente. El recuerdo de aquél grito zumbaba en sus oídos: “¡Vete de la casa!”se repetía una y otra vez, como un abismo infinito: “¡vete de la casa!” ahí estaba nuevamente esa voz que no lo dejaba en paz.
Ya eran las 3:30 y Pancho aún no aparecía . Comenzaba a preocuparse, mientras tanto un temblor de su cuerpo se apoderaba, no sabía qué hacer, sentía frío, transpiraba, quería evitarlo pero no podía, ya estaba muy avanzada su adicción y para dejarla debía sufrir mucho, cosa que no estaba dispuesto a hacer.
Pensaba en eso cuando de lejos divisó una sombra, no estaba seguro pero a medida que ésta avanzaba lentamente su rostro se iluminaba. Sí era Francisco, su gran amigo no podía fallarle, él por fin traería la diosa blanca, no le importaba seguir en la calle mendigando con tal de poseerla, la amaba con locura, era su obsesión, cada vez que la probaba era como alcanzar el cielo y ser feliz en el mismo infierno.
De pronto Andrés miró a Francisco con una mirada suplicante capaz de explicar todo sin palabras.
Francisco por otra parte lo miró y le dijo: “Aquí tienes, pera ésta va a ser la última vez, para la próxima no cuentes conmigo; “Adiós”.
Andrés no se preocupó por el tono antipático ni la amenaza de su amigo. Sabía que en el fondo él no le había jugado chueco.
Comenzó poco a poco a jalar la diosa blanca…un gran sentimiento de placer lo embargo, por fin estaba con ella, ahora se sentía invensible, omnipotente y dios de un mundo lejano. Así su último viaje, su último suspiro fue dedicado a él: Su mejor amigo.

lunes, junio 26, 2006

CORRE…


¡Corre! ¡Corre!, escuchó. En su mente miles de ideas se venían, cruzó una luz roja, pero no le importó, el arrancar era lo más importante. Sudaba, su cuerpo temblaba, las manos estaban muy tibias, no entendía nada, sólo quería desaparecer.
¿¡Que paso!? Se preguntaba una y otra vez, de pronto se detuvo. Un silencio enorme lo abrazó, sintió un escalofrío que lo recorrió entero, sintió como la adrenalina subía, de pronto era un rubor en su cara y a los dos segundos empalideció, blanco, ojeroso y quieto, muy quieto. Recordó algo, ideas confusas, se venían imágenes a su mente pero no lo podía creer, era vivir una pesadilla, sabía que estaba despierto, sin embargo, quería de todas maneras despertar…
Luego, con un acto instintivo, casi negando la posibilidad de hacerlo, metió su mano al bolsillo, nuevamente, todo se detuvo, nuevamente ese silencio, no percibía nada, ni entendía nada. Estaba ajeno, no había luz, no había aire, no había ruido, sólo él dentro de una dimensión absoluta cuyo acceso sólo podía ser su mente.
Lo sacó , era una navaja con sangre, seguía sin entender. ¡Porqué! Se preguntaba. De pronto reaccionó y la guardó, miro lentamente hacia abajo y tenía los pantalones manchados, asustado miró a todas partes, la gente caminaba, niños, jóvenes, ancianos, señoras con guaguas, cada uno en su mundo. Las micros, los autos, los semáforos, todo funcionaba igual. Sintió envidia, que ganas de no ser yo; pensó.
Caminó lentamente, ya más tranquilo, hasta que llegó a su casa, cansado se acostó en su cama. Miró su pieza, estaba oscura y fría. La miró nuevamente ¡Que fea! Pensó.
Las paredes sucias, un velador viejo, un baño muy chico y sin puerta, adentro un espejo, un water de losa, y un pedazo de tina, también vieja.
Se levantó. Seguía con escalofrío, se acercó al espejo y se miró fijamente, tenía los ojos vidriosos, le pareció que su rostro se asemejaba aun muerto, color medio verdoso. Sintió rabia, impotencia. Unas lágrimas cayeron.
De pronto una vaga señal de lo que había pasado, sí ¡¿porqué me hizo esto!? Porqué si mi amor era eterno!! Íbamos a estar juntos para siempre. Me engañó.
Ahora tenía las cosas mas claras un momento de lucidez lo despertó, estaba sumergido en un sueño irreal, todo estaba ajeno y él nada sentía, nada le importaba. Se acostó nuevamente en su cama. Recordó, en fracciones de segundos imágenes se vinieron a su mente, sentía furia, enrojeció, ¡Si!, ¡Si!, diez puñaladas en ese cuerpo tan deseado por él, tan suyo a veces y tan lejano e imposible frente al sol.
Estaba enamorado, obsesivamente enamorado, pero había sufrido ese dolor que no tenía perdón alguno. Ahora recordaba, su pareja estaba con otro, el otro arrancó como un cobarde, sin embargo él al ver tal escena no pudo contenerse y saltó sobre su amante y le dio 10 puñaladas hasta no quedar respiro, agotado salió corriendo, no recordaba más., sólo que de bajo de su cama había sangre…miró tímidamente y ahí estaba, oculto entre sábanas yacía el cuerpo, bañado de sangre y con los ojos abiertos. Suspiró, se quedó ahí perplejo, mirándolo…se arrodilló y lo abrazó, ya nunca más Él seria de otro…

domingo, junio 25, 2006

Empezando...

La idea sería escribir parte de mí o todo, no lo tengo claro..pero veamos como se da en el camino...
La idea al parecer no es tan mala.
Sería un buen desahogo.